Está ubicado en la Plaza de Armas, posee un frontis estilo barroco construido de piedra roja traída desde la zona de Puka Rumi.
La Catedral de San Antonio de Huancavelica está ubicada en la Plaza de Armas, frente al centro histórico de la ciudad. Posee un frontis estilo barroco construido de piedra roja traída desde la zona de Puka Rumi. Este templo tiene un altar tallado en madera y recubierto en pan de oro, y sus paredes conservan láminas de plata y lienzos de las escuelas Cusqueña y Huamanguina.
La Catedral de San Antonio es considerada uno de los templos coloniales más importantes de la región Huancavelica y del Perú, destacando no solo por su arquitectura sino por el patrimonio artístico que alberga en su interior.
Historia de la catedral
La historia de la Catedral de San Antonio está ligada a la historia colonial de Huancavelica, una ciudad que fue uno de los centros más importantes del Virreinato del Perú por sus ricas minas de mercurio (azogue), indispensables para el proceso de amalgamación de la plata en Potosí.
De diversas fuentes históricas se sabe que la construcción de esta iglesia se inició alrededor de 1673, aunque existen indicios de que un templo anterior ya existía en el mismo lugar desde principios del siglo XVII. El templo fue obra de los frailes dominicos que evangelizaron la región y es uno de los últimos testimonios del trabajo constructivo de estas órdenes religiosas en la sierra peruana.
La iglesia fue construida durante la época de mayor prosperidad de Huancavelica, cuando las minas de mercurio de Santa Bárbara producían millones de libras de azogue al año y la ciudad contaba con una población considerable de mineros, comerciantes, religiosos y funcionarios coloniales.
La fachada barroca y la piedra roja
El elemento más llamativo de la catedral es su fachada de estilo barroco andino, construida en la inconfundible piedra roja de Puka Rumi (que en quechua significa literalmente “piedra roja”). Este material le da al edificio un color ocre-rojizo que contrasta con la mayoría de las construcciones coloniales del Perú, generalmente realizadas en piedra blanca o sillar.
La portada es la parte más elaborada de la fachada y presenta dos cuerpos:
- En el primer cuerpo se reconocen cuatro columnas salomónicas en espiral que flanquean la puerta de ingreso del templo. Entre las columnas y sobre la puerta se puede observar a modo ornamental la figura de tres ángeles en triángulo invertido, que parecieran ser los guardianes del templo.
- En el segundo cuerpo se ubica una hornacina con la imagen del santo titular, San Antonio de Padua, rodeada de elementos decorativos vegetales y geométricos que combinan el vocabulario formal del barroco español con motivos andinos propios del llamado “barroco mestizo”.
Las dos torres laterales rematan la fachada y albergan campanas que todavía se tocan en las celebraciones religiosas.
El interior: oro, plata y arte colonial
El interior de la catedral es de una riqueza notable para una ciudad de las dimensiones de Huancavelica. La nave central está presidida por el Altar Mayor, una pieza excepcional tallada en madera con técnica de bulto y recubierta enteramente en pan de oro. Las aplicaciones en plata que decoran el altar fueron obsequios de los mineros enriquecidos que buscaban favores divinos para sus empresas.
Las capillas laterales contienen altares menores con esculturas y pinturas de los siglos XVII y XVIII. La colección de lienzos de la escuela cusqueña es uno de los tesoros más valiosos del templo: se trata de pinturas de grandes dimensiones que representan escenas de la vida de los santos, la Virgen y pasajes bíblicos, con el característico estilo del barroco andino: figuras solemnes, colores intensos y un fondo que mezcla el oro con paisajes andinos.
También llama la atención un bello mural del siglo XVII que se conserva en una de las paredes laterales, así como la colección de ornamentos litúrgicos —cálices de plata, casullas bordadas, custodias— que se exhiben en las ocasiones especiales.
La ciudad de Huancavelica
La visita a la catedral es una buena oportunidad para explorar el resto del centro histórico de Huancavelica, que conserva varias iglesias coloniales además de San Antonio: la iglesia de San Francisco, la de Santa Ana, la de San Cristóbal y la de Asunción, cada una con su propio valor patrimonial.
Huancavelica también es famosa por sus baños termales de San Cristóbal, fuentes de agua caliente natural ubicadas cerca del centro de la ciudad. Y a pocos kilómetros se encuentran las históricas minas de Santa Bárbara, declaradas Patrimonio Cultural de la Nación por su importancia en la historia minera del Perú.
¿Cómo llegar?
Lima - Huancavelica
Bus 10 horas aprox.
Huancavelica - Catedral San Antonio
Bus o carro 3 minutos aprox
Horario
- Depende del tipo de visita y operador turístico
- Se recomienda consultar directamente en el lugar o con agencias locales
Precio de Entrada
- Varía según el operador y tipo de tour
- Se recomienda verificar precios actualizados antes de visitar